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Sangre [shonen-ai]
vikokaoru
Cocodrilo

Registrado: 15 Dic 2007
Mensajes: 82
Ubicación: Si lo dijera no me creeríais


Responder citando
Bueno, os voy a poner como primera historia algo muy cortito, porque yo hago fanfics de más de 200 páginas en el word con Times 9... Esta historia la hice para un trabajo de Lengua, que luego expusimos en el tablón de anuncios del instituto (junto con otras varias). Qué decir que yo di la nota con mi temática shonen-ai (amor homosexual gay sin sexo), pero gustar, gustó. Así que os la dejo para que la leáis.



Sangre




Caminó por las calles, ajeno al bullicio de la gente que iba y venía de un lado para otro, contagiada con la alegría propia de las fiestas de Navidad. En su corazón, en cambio, ya no había hueco para esa alegría. En su interior sólo anidaban la tristeza y la desesperación.


Se había enterado de la noticia apenas una hora antes. Aquellas palabras, que se le habían clavado como cuchillas, desgarrando su alma y acabando con todas sus esperanzas y sus sueños:

–Ha muerto –la voz suave y temblorosa de su amiga no ocultaba el llanto–. No ha sobrevivido al accidente.

No había dicho nada. Su rostro había permanecido inexpresivo. Se fue, sin mediar palabra. ¿Adónde? Hacia la casa de él.




El edificio se alzaba, imponente, aguardando al único miembro vivo de lo que había sido una gran familia, todo un clan. Aguardando en vano, pues no había ya nadie existente en ese clan. Ahora, la casa permanecía tétrica y silenciosa. Demasiado silenciosa.

Sacó su copia de las llaves, y se adentró en ella, consciente de que nadie iría a molestarlo, consciente de que nadie sabía que había estado viviendo con él. Con Chris.

Subió las escaleras que daban a su habitación. Era un cuarto amplio, tan frío como lo había sido su dueño. La cama estaba ya hecha. Se tumbó en ella, de lado, con el cuerpo girado hacia donde se solía acostar él. Ahora más que nunca, se dio cuenta del tamaño de la cama, demasiado grande para ocuparla una sola persona. Lentamente, dejó fluir las lágrimas que había estado reteniendo, dejándolas deslizarse por sus mejillas, sin descanso. Las sábanas aún guardaban su olor, a canela, dulce, embriagador y único. Recordó su sonrisa, profunda, sincera, hermosa, exclusiva. Los besos que él le regalaba, como suaves y dóciles roces que le daban a probar su húmedo sabor, despertando sensaciones y emociones maravillosas. Sus labios, tiernos y sensuales, llenando su rostro, su cuerpo, de besos que dejaban su rastro indeleble, que lo marcaban a fuego y le dolían como unas cuchillas clavadas en su pecho. Su voz, ronca y agradable, susurrando su nombre con la devoción propia de la oración de un santo. Su pelo azabache, largo, su indisciplinado flequillo cayéndole a ambos lados de la cara, haciéndole cosquillas cada vez que sus caras estaban próximas. Sus ojos, más fríos que el mismísimo hielo, leyendo su alma desde las negras tinieblas que formaban sus iris, que lo atraían de forma irremediable a él. Sus caricias, el contacto de su nívea piel, recorriendo todo su cuerpo de forma dulce, un contacto que le hacía estremecer el alma. Sus brazos, fuertes, cálidos, aferrándose a él de forma acogedora. Pero Chris ya no estaba.


Un día le había preguntado por qué lo había escogido, por qué estaba con alguien como él. En respuesta, Chris lo había puesto frente a un espejo.

-Dime lo que ves.

El espejo le había devuelto la imagen de un joven muchacho de pelo rubio y desordenado, expresivos y grandes ojos azul zafiro, y extrañas cicatrices en ambas mejillas, producto de un accidente sucedido cuando era un niño. Piel morena, cuerpo pequeño y de apariencia frágil. Le había contado lo que vio.

Chris le había abrazado por la espalda, susurrándole dulcemente al oído.

–Es extraño –había dicho–. Yo veo exactamente lo mismo. Lo que no veo es la razón por la que no debería estar contigo.

Acto seguido, había inclinado la cabeza para besarle el cuello, un contacto íntimo y tierno. Dándole la vuelta, para que se situara frente a él, había cogido su mano derecha, llevándola a su pecho.

–¿Lo sientes? –el latido acelerado de su corazón, su media sonrisa única, sus ojos negros como dos profundos pozos–. Late por ti. Es tuyo, Keith, sólo tuyo. Te quiero a ti.

Eso era lo que le había dicho. Había sellado sus palabras con un beso en los labios, un roce cariñoso que le hacía perder la cabeza. Pero… ahora Chris ya no estaba.


Un gran vacío de apoderó del pecho de Keith. Su corazón parecía gritarle la soledad que estaba sintiendo. Se aferró a la almohada, ahogando en ella los incontenibles sollozos que no podía dominar. Su cuerpo sufrió una convulsión, y tembló fuertemente.

Se calmó tiempo después. Se levantó, dejando fluir libremente las lágrimas. Con andares torpes y vacilantes, se dirigió hacia la cocina. En ella encontró un afilado cuchillo, de mango negro. Negro, como los ojos de Chris. Como los ojos que le habían arrebatado la cordura.

Volvió a sentarse de nuevo en la cama. Empuñando el cuchillo, su pulso era firme y decidido. Colocó el filo en uno de sus brazos, justo en la muñeca. Clavó la punta en ella, haciendo un corte largo y profundo. La sangre empezó a salir a borbotones. Hizo otros dos cortes, paralelos y definitivos. Su sangre manchó las sábanas.

Se tumbó en la cama, en la misma postura de antes, mirando fijamente su brazo herido. La sangre de la cama se mezclaba con sus propias lágrimas, que caían sin fin. Su vista se nublaba poco a poco. Jadeó. Su respiración se volvía entrecortada. A su mente acudía la imagen de Chris. Cada vez se hacía más clara. Cuanto más se acercaba a la muerte, más veía a Chris, sus ojos oscuros e inteligentes, su rostro, su sonrisa. Keith también sonrió. Creyó oír su voz, hablándole desde un incierto lugar. Creyó sentir su brazo, envolviéndolo de forma protectora, como hacía siempre. La sangre seguía fluyendo.

Keith cerró los ojos, dejándose llevar por la imagen de Chris. Separó sus labios por última vez, para susurrar un único nombre, una única frase.

–Chris… espérame.


FIN


Verónica Gómez Pardo, 4ºB

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~Garadel~

¿Pretendes que salga de aquí con la polla en estado de alerta permanente?
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Zaraki
Moderador

Registrado: 13 Dic 2007
Mensajes: 702
Ubicación: Mada Mada Dane


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Buen aporte Vikokaoru. me gusta mucho. Sólo espero que vuelvas a poner más. Y que la gente se decida a poner sus historias.
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Fariña Badguy
Moderador

Registrado: 26 Nov 2007
Mensajes: 365
Ubicación: Silent Hill


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Moi boa. Esperamos mais historias tan boas como esta Smile

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faks
Dragon Divino

Registrado: 15 Dic 2007
Mensajes: 378
Ubicación: Una mazmorra en A Coruña


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Shocked guau...


a ver si mis historias estan a la altura... XD

yum yum!
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Kazu_saku
Lagartija

Registrado: 22 Dic 2007
Mensajes: 20
Ubicación: Detro de mi mente pensando k hacer mañana...


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Dios mio! Esta genial, y yo k para lengua noe scribo ni un triste trabajo como es devido... A lo mejor me animo dicen que escribo bien , pero esto está genail escrito Es comoe star ahi.....
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Sangre [shonen-ai]

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